lunes, 9 de septiembre de 2013

Cómo abordar la enfermedad psicológica

Buenos días,

Normalmente, cuando nos sentimos mal psicológicamente, acudimos a nuestro médico de familia para que este nos derive a otro profesional específico y así intentar poner remedio a ese problema. En este caso, el psiquiatra, nos examinará y en función de la sintomatología observada, recetará uno o varios fármacos para poner fin a aquello que nos incomoda.

Sin embargo, en ocasiones el paciente critica la labor realizada por el médico de familia o psiquiátra porque esta se limita a administrar un fármaco para eliminar el síntoma que nos provoca ese malestar en lugar de “escucharnos”. Parece contradictoria esta idea puesto que el resultado es el deseado: el síntoma desaparece. No obstante, la razón por la que se rechaza este método se sitúa en los efectos secundarios que producen los fármacos: eliminan el síntoma descrito, pero producen otros. Además, muchos rechazan la idea de sentirse dependientes de un “químico”, que quizás con el tiempo, tendrá que aumentar en cuanto a la dosis porque la inicial ya no les hace efecto. En definitiva, una parte de la población necesita algo más que un fármaco pues cree que es un método superficial que se limita a actuar a nivel fisiológico y que por definición produce efectos secundarios.

Parece coherente que si pensamos así acudamos a un psicólogo, que nos enseñará y ayudará a poner en práctica una serie de técnicas que darán lugar a que esos síntomas desaparezcan.


Hasta aquí, podríamos decir que si conseguimos lo mismo sin necesidad de acudir a un químico el resultado será positivo, pues se ha conseguido que desaparezcan los síntomas que producían malestar, sin crear dependencias o efectos secundarios. Sin embargo, ambos, -psiquiatra y psicólogo-, aunque emplean técnicas muy diferentes –aplicación de fármacos VS aplicación de técnicas psicológicas- están realizando la misma labor: eliminar el síntoma.Pero vamos más allá. Aunque pudiera resultar evidente que se produce un beneficio a corto plazo...


¿Conseguimos con éste método eliminar la causa que provoca esos síntomas? 

Los síntomas son una manifestación de nuestro inconsciente, y por tanto, nos "avisan" de que algo ocurre en nuestro interior. Si los eliminamos, pero no trabajamos sobre el origen de los mismos, estamos cortanto la manifestación de la causa original, pero no se debe olvidar, que aunque el proceso se haya interrumpido esta causa sigue presente, con lo cual, en un futuro, volverán a aparecer.


Finalmente recomendamos que cada persona opte por el camino que mejor se amolde a sus necesidades, y que consecumente crea mejor para su bienestar.

Hasta aquí esta entrada, les esperamos en la próxima.

Marta Ramos, Carlos M. Flores                                -Psicólogos del equipo Corpus Mente Sevilla-

3 comentarios:

  1. Es cierto que cuando hay un síntoma, suele haber más problemas detrás. Pero lo que no creo que sea cierto es que eliminando el síntoma todo lo demás permanezca igual. Cuando una persona no se atreve a salir de casa, por ejemplo, está bien analizar qué le ha podido llevar hasta ahí, pero cunado se consigue superar el problema todo lo demás cambia también. El comportamiento hace que todo cambie, incluida nuestra química cerebral. No es igual la química de una persona que se mueve que la de otra que permanece en casa aterrorizada. Evidentemente hay que trabajar la personalidad global para prevenir otros "síntomas", pero creo que actuar lo más rápido posible para que la persona recupere la vida lo más normalizada posible no es incompatible con una actuación más profunda sobre una personalidad que puede ser problemática.

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  2. Buenos días,

    El síntoma no es más "que la punta del iceberg", con lo cual, podríamos cortarlo, pero esa base, seguiría ahí. Lo importante es que el paciente entienda el porqué, sino lo empleado será "pan para hoy y hambre para mañana", de forma que ese síntoma u otros volverán a aparecer con mayor intensidad.

    Por otra parte, nosotros no nos centramos en modificar la conducta. Cada persona actúa según el punto en el que se encuentra, con lo cuál ¿quién soy yo para decir que eso esta bien o mal? Cuando el paciente comprende y acepta del porqué lleva a cabo determinados comportamientos estos desaparecen sin necesidad de ser controlados.

    Finalmente, tampoco nos centramos en trabajar la personalidad, pues si lo hacemos estaríamos alimentado a un mecanismo de defensa, y lo que realmente queremos hacer es trascenderlo. Te recomiendo el siguiente artículo.

    http://corpusmentesevilla.blogspot.com.es/2012/06/la-personalidad-realidad-o-ficcion.html

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  3. creo que la busqueda der la verdad, en cualquier caso es lo mas importante, si necesito un sosten buscare con flores de Bach, que me ayuden, pero si lo tapo con medicacion, porque lo unico que deseo es instantaneamente estar bien es postergar el problema hay casos para cada problema, hoy despues de vivir bastante, creo que uno tiene que buscar quien nos ayude a ver si solos no podemos, buscar una buena terapeuta, pero segun el caso y la gravedad, nos aconsejara!!

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